martes, 27 de julio de 2010

Gracias, madre

Creo que lo que más me preocupaba durante la adolescencia, aparte de que se acabara en el mundo el cuarentaytresconcocacola, cuadrar las fichas de tetris que me taladraban la mente y el progresivo envejecimiento de David Summers, era no parecerme nunca a mi madre. Y lo repetía ante todo aquel que quisiera oirme: amigos, viandantes y cualquier tipo de concordancia aleatoria entre ambos grupos.

Nunca haré, nunca seré, nunca diré. ¡¡Cuantos nuncas desperdiciados!! con la cantidad de palabras que podría haber formado en su lugar : sunca, cusna, acun… un sinfín y un no parar….

Estaba convencida de que mi madre no acertaba en nada, que todo lo que hacía y decía estaba mal, que poco tenía que enseñarme... y hoy resulta que repito sus mismas palabras como si fuese un conjuro heredado, una cábala de algún libro de Dan Brown, o algo aún peor, si cabe.

Supongo que todos en casa deberíamos haber sospechado algo cuando empecé a ponerme sus tacones en los pies y sus mascarillas faciales en el pelo. Años después su ropa, su laca, su colorete, sus hombreras... De ahí a gritar con el dedo en alto porque lo digo yo han pasado sólo treinta años. Ahora entiendo sus miedos, sus desvelos, sus prohibiciones poco lógicas y hasta sus purés con aquel ingrediente naranja que parecía yema de huevo pero que aún no estoy en condiciones de demostrar.

Cuando hoy veo a Lamayor haciendo alquimia con mi crema antiojeras y unas migas de galleta, me atrevo a hacer de Rappel, tanga de leopardo no incluido. Dentro de unos años, estos dos miniseres que me clavaban la rodilla en las costillas un mes antes de nacer- cada una con su estilo y gracejo propios- y a los que quiero hasta hacerme daño, no querrán parecerse en nada a mí, aunque hoy por hoy me necesiten hasta para ponerse los zapatos.

Me gustaría mirar curiosa por la mirilla del tiempo y verlas escribiendo algo parecido a lo que yo hoy le digo a mi madre... Mami, no sé si tú pensarás que yo soy buena madre, yo creo que tú has sido la mejor.
Gracias madre, por todo.

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